Donald Trump tomó protesta como Presidente de Estados Unidos y, como lo prometió en su campaña, impondrá aranceles a bienes exportados – haciendo énfasis principal en los automóviles – y revocará los mandatos anunciados anteriormente que verían al sector a realizar la transición a la electrificación.
El mandatario estadunidense firmará varias órdenes ejecutivas, incluyendo una que establecerá un Servicio de Ingresos Externos, a fin de imponer tarifas a las compañías que exporten sus productos a la nación. Esto implicará la imposiciótn de tarifas a vehículos procedentes de países como México.
«En lugar de aplicar aranceles a nuestros ciudadanos y enriquecer a otros países, vamos a aplicar tarifas a países extranjeros para que enriquezcan a nuestros ciudadanos», expresó en su primer discurso tras volver a la presidencia.
Lo que se espera es que Trump revierta los mandatos que impuso la administración de Joe Biden, la cual a través de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) del Departamento de Transporte, se habían impuesto estándares de economía de combustible más estrictos en automóviles de año modelo 2027 a 2031 y de camiones de pasajeros para los años modelo 2030 a 2035.
El objetivo final de estas regulaciones era que la mitad de todos los automóviles vendidos en 2030 sean cero emisiones, incluidos los electrificados. También se espera que terminen los créditos fiscales de hasta 7,500 dólares al adquirir un auto eléctrico nuevo.
«En otras palabras, podrán comprar el auto de su preferencia», dijo.
«Construiremos automóviles a Estados Unidos de nuevo, a un ritmo que nadie hubiera pensado que fuera posible hace algunos años. Gracias a los trabajadores automotrices de esta nación por su inspirador voto de confianza».
Con la promesa de reducir la inflación y los precios, el mandatario estadunidense declarará un estado de emergencia de energía, con la promesa de volver a explotar la extracción de petróleo y gas, yendo en contra de las acciones que buscaban reducir los efectos del cambio climático.
«Estados Unidos volverá a ser una nación manufacturera y tendremos algo que ningún otro país tiene: la cantidad mas grande de petróleo y gas que cualquier otro país en la Tierra. Y vamos a usarlos», declaró.