Una amplia cantidad de marcas de origen chino y que producen autos eléctricos en China impugnaron la imposición de aranceles por parte de la Comisión Europea ante la Corte de Justicia de la Unión Europea.
El año pasado, el bloque anunció la aplicación de tarifas adicionales a los vehículos eléctricos importados fabricados en el país asiático, como resultado de una investigación sobre supuestos subsidios por parte del gobierno. Esto se suma al arancel estandarizado de 10 por ciento.
BYD, que recibió un arancel de 17%, junto con SAIC y Geely, que se hicieron acreedores al 35.3% y 18.8%, respectivamente, presentaron una queja ante el Tribunal General de la Corte de Justicia antes de la fecha límite para presentar impugnaciones, que fue el miércoles 22 de enero.
Asimismo BMW, que produce las versiones eléctricas de MINI Cooper y MINI Aceman y recibió un arancel de 20.7%, y Tesla, que también recibió una tarifa de 7.8 por ciento, impugnaron la acción.
La misma acción fue hecha por la Cámara de Comercio de China para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos (CCCME), organismo industrial que representa a los productores chinos de autos eléctricos. No se dieron más detalles de todos los casos.
La Comisión Europea afirmó estar al tanto de los casos, teniendo dos meses y diez días para preparar su defensa, y añadiendo que el contacto técnico con Pekín seguía en marcha.
Los procedimientos en el Tribunal General duran una media de 18 meses y pueden ser objeto de apelación.