Jaguar Land Rover reanuda operaciones tras ciberataque

Jaguar Land Rover (JLR) está reiniciando gradualmente sus operaciones, luego del ciberataque que la compañía sufrió hace aproximadamente un mes.

 

Fue el 29 de agosto cuando la firma británica fue víctima de un ataque de este tipo, por lo que la acción inmediata fue suspender todas sus actividades, incluyendo las relacionadas con su fábrica, a fin de tener apagados sus sistemas informáticos. La empresa informó a la opinión pública sobre el ataque el 2 de septiembre.

 

Si bien se admitió que algunos datos se vieron comprometidos, JLR realizó una investigación exhaustiva desde entonces, al tiempo de que el gobierno de Reino Unido le otorgó, el sábado 27 de septiembre, una garantía de préstamo de 2,000 millones de dólares para mantener a flote su red de hasta 700 proveedores, cantidad que deberá devolverse en un plazo de cinco años.

 

Incluso, en las últimas horas, JLR consiguió una nueva línea de financiamiento de 2,690 millones de dólares de parte de bancos comerciales.

 

Este lunes 29 de septiembre, el fabricante confirmó el reinicio gradual de sus operaciones.

«A medida que continúa el reinicio controlado y gradual de nuestras operaciones, avanzamos hacia nuestra recuperación y el regreso a la fabricación de nuestros vehículos de primera clase», se expresa en un comunicado.

«Hoy informamos a nuestros colegas, distribuidores y proveedores que algunas secciones de nuestras operaciones de fabricación se reanudarán en los próximos días. Seguimos trabajando incansablemente junto con especialistas en ciberseguridad, el Centro de Ciberseguridad Nacional del Gobierno del Reino Unido y las fuerzas del orden para garantizar que nuestro reinicio se realice de forma segura».

«Agradecemos a todos los colaboradores de JLR su continua paciencia, comprensión y apoyo. Sabemos que aún queda mucho por hacer, pero el trabajo fundamental para nuestra recuperación está en marcha y seguiremos informando a medida que avancemos».

En circunstancias normales, JLR produce alrededor de 1,000 unidades al día, pero no ha fabricado ni un solo coche desde el 1 de septiembre, el día después del ciberataque. Se cree que el cierre le ha costado a la compañía casi 10 millones de dólares diarios, y no sólo ha afectado a la producción, sino también a la venta minorista, donde ya ha habido recorte de horarios.

 

Durante el peor punto de esta crisis, los concesionarios tuvieron que completar documentos en papel por primera vez en décadas.

 

Este mismo lunes, la agencia Moody’s mantuvo la calificación crediticia de JLR en ‘Ba1’, pero modificó su perspectiva de ‘positiva’ a ‘negativa’, con la posibilidad de que la recuperación completa tarde varios meses más. La entidad prevé que, para el ejercicio 2026, los ingresos se reduzcan a menos de 28,605 millones de euros, un 14% menos que en el mismo periodo del año anterior.

 

JLR no ha ofrecido detalles sobre la autoría del ciberataque, aunque admitió que no había contratado a una agencia de ciberseguridad.

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